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Año 19 - Junio/2017
BIMESTRAL
N° 99
reportaje    INICIO      Miércoles 22 de Noviembre del 2017    
  EDITORIAL

  INTERNACIONAL
EL SACERDOTE QUE SE ENFRENTA AL PRESIDENTE DE HONDURAS

  POLÍTICA
¡PROHIBIDO RENDIRSE! ¡OBLIGADOPS A VENCER!
LAS MAFIAS EN LA POLÍTICA
ENTRE LA PROPAGANDA Y LAS FALACIAS DEL PROGRESISMO ECUATORIANO
EL GABINETE MINISTERIAL

  REPORTAJE
ECUADOR VIOLENCIA Y MACHISMO

  DENUNCIA
¡¡LO IMPORTANTE ES NUNCA PERDER "EL JUICIOP"!!

  CULTURA
CEREMONIA HISTÓRICA
CULTURA

  EDUCACIÓN
"EL FAKIR" A SUS 50 AÑOS DE SU PARTIDA
UNIDAD EDUCATIVA CÉSAR DÁVILA ANDRADE 45 AÑOS DE FUNDACIÓN

  COMUNIDAD
TRAZA URBANA DEL CENTRO HISTÓRICO DE CUENCA

  NOTICIAS
ESCUELA DE LA FUNCIÓN JUDICIAL 

POR: Galo Muñoz Arce

 

 


Ecuador machismo y violencia
Este tipo de violencia conocido como femicidio,  se manifiesta a través de golpes, amenazas, insultos y cualquier otro tipo de agresión, ya sea física, sexual, psicológica o patrimonial, proveniente de un hombre que cree tener el derecho de ejercer poder sobre ese “objeto”, llamado mujer y cuya máxima expresión de esta lucha de poder es la muerte.

La sociedad  cuencana, está profundamente preocupada por la violencia ejercida contra las mujeres y específicamente por la ola de femicidios,  ocurridos en nuestro medio, en estos últimos meses,  que han obligado especialmente a la juventud movilizarse por las principales calles de la ciudad, exigiendo sanciones ejemplarizados para los  culpables de estos delitos.
 

Los casos de femicidio en Ecuador se han duplicado en este año en relación al mismo periodo transcurrido en el año anterior. En lo que va del 2017 han matado a 15 mujeres; sus parejas o exparejas las habrían asesinado. En el mismo periodo del 2016, se registraron 8 casos. “De los 15 casos a nivel nacional 10 ya están resueltos (...). La motivación (de la muerte) es sentimental. El patrón del asesinato está relacionado con el conviviente (...)”, indicó Aráus.

Los datos estadísticos dan cuenta de esta problemática. La información emitida en 2011 por el Instituto de Estadística y Censos (Inec), en Ecuador, 6 de cada 10 mujeres encuestadas sufrió algún tipo de violencia de género.

Por otro lado, la tasa de homicidios por cada 100.000 mujeres en Ecuador no muestra reducciones importantes en los últimos años, a diferencia de la tasa de homicidios en general. En el 2012, el homicidio a mujeres representó más del 12 el total de homicidios, a diferencia del 2008, año en que llegó a 8,5 br/>
De acuerdo a la investigación del femicidio en Ecuador, realizada  por la Comisión de Transición hacia el Consejo de las Mujeres y la Igualdad de Género, el 93,8 e los homicidios  a mujeres analizados durante la investigación son femicidios o existe sospecha de que lo sean; de ellos, el 66 on homicidios cometidos por parejas o ex parejas.

Orígenes
Sus orígenes van desde una educación genérica desigual, con unos roles asumidos y reforzados según sea el sexo. Machismo, patrifocalidad, un sentido de pertenecía asumido, sobre apego, dependencia emocional, angustia de separatidad no resuelta, baja autoestima, trastornos psico emocionales no superados.

A estos hay que agregarlos la poca tolerancia o la frustración, mal manejo de la ira y de los impulsos; hasta falta de habilidades y destreza para el manejo adecuado de los estresores psicosociales, junto a las determinantes de pobreza, exclusión social, trastorno de personalidad y el abuso de sustancia.

Pensemos en las consecuencias.
Muerte de mujeres en edad productiva, traumas en las familias, cientos de niños y niñas huérfanos, quedando afectados de por vida en sus emociones, afectividad y en su forma de pensar. Legitimización de un aprendizaje social del que ama controla, maltrata y produce muerte en nombre del amor. Cultura de violencia aprendida, depresión, estrés post-traumático, pobre expectativa de vida en pareja y familia como proyecto social.

Es así que el 10 de febrero del 2014, se publicó en el Registro Oficial el Código Orgánico Integral Penal, mismo que tipifica el femicidio en su artículo 141: “La persona que, como resultado de relaciones de poder manifestadas en cualquier tipo de violencia, dé muerte a una mujer por el hecho de serlo o por su condición de género, será sancionada con pena privativa de libertad de 22 a 26 años”.

Y su artículo 142 señala que: “Circunstancias agravantes del femicidio.- Cuando concurran una o más de las siguientes circunstancias se impondrá el máximo de la pena prevista en el artículo anterior:

1. Haber pretendido establecer o restablecer una relación de pareja o de intimidad con la víctima.
2. Exista o haya existido entre el sujeto activo y la víctima relaciones familiares, conyugales, convivencia, intimidad, noviazgo, amistad, compañerismo, laborales, escolares o cualquier otra que implique confianza, subordinación o superioridad.
3. Si el delito se comete en presencia de hijas, hijos o cualquier otro familiar de la víctima.
4. El cuerpo de la víctima sea expuesto o arrojado en un lugar público

La cara oculta del machismo
Semanas atrás, en el auditorio de la Facultad de Química, la fundación Donum que dirige el sociólogo Juan Cuvi, presentó a las  autoridades  y estudiantes universitarios una investigación titulada “La Otra Cara del Machismo”, realizada por  Norma Velasco Jara, que aborda  sobre las repercusiones en la salud de las mujeres ecuatorianas como consecuencia de la violencia   y discriminación en el espacio laboral.

“Violencia, discriminación,  espacio laboral y salud son cuatro áreas de la realidad de ser mujer que actualmente están separadas en su análisis. La respuesta que el Estado  y la sociedad ecuatoriana está fragmentada. La problemática que enfrenta la mujer trabajadora ecuatoriana como ser socioeconómico y político contiene como principal factor de vulneración, la parcialización de su integridad de ser mujer, y el vacío legal e institucional que le proteja”.

El ámbito laboral es otro espacio de ejercicio del poder donde las relaciones sociales están atravesadas por relaciones de género –como también de clase, etnia, generaciones, etc, que implican prácticas sociales discriminatorias que tienen que ver tanto con la organización  del trabajo en si, como con el sistema patriarcal y los patrones culturales machistas, por lo tanto, es parte de la  violencia estructural y sistemática, (refleja la diferencia con el ser hegemónico, hombre blanco, rico, heterosexual).

La vulneración de los derechos  de las mujeres en su trabajo, así como la indefensión de la mujer trabajadora, afectan su salud mental, física, emocional y obstaculiza su proyecto de vida.

Internacionales
Existen una serie de normativas  que establecen  la defensa de los derechos de  la mujer como es el caso de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo OIT, como es el Convenio 100 que reconoce  la igualdad de remuneraciones, igualmente sobre la  Discriminación (empleo ocupación), ratificado por Ecuador ql 10 de julio  de 1962.

También existen otros pactos internacionales que incluyen el derecho al trabajo en condiciones de equidad que reconocen los derechos económicos, sociales y culturales, el derecho al trabajo en condiciones equitativas y satisfactorias, a fundar sindicatos, a la seguridad social, a la licencia parental remunerada, a la protección de las y los niños.

Constitución del Ecuador
Consagra la no discriminación como principio, también garantiza el derecho  a la integridad personal y a una vida sin violencia en los ámbitos público y privado a través de la adopción de medidas que prevengan, eliminen y sancionen toda forma de violencia, especialmente la ejercida contra mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas adultas mayores, personas con discapacidad o contra toda persona  en situación de desventaja o vulnerabilidad.

Respecto de la discriminación en el Código de Trabajo, está claramente tipificado, la igualdad de remuneración, sin embargo no existe tipificación específica sobre discriminación contra la mujer, pese a que el Código tiene un capítulo denominado  “Del trabajo de mujeres a menores”, donde solamente constan artículos  relacionados con el trabajo de la mujer en su relación de madre y cuidadora de otros.

De las más recientes es la  Agenda Nacional de las Mujeres y la Igualdad de Género, 2014-2017, que reivindica a las  y los sujetos  de derechos y propone intervenciones públicas  para la superación de las brechas de desigualdad.

En cuanto a acoso laboral violencia y discriminación contra la mujer en el espacio laboral o su vinculación con la salud de las mujeres , no se encuentran normativas en ningún otro cuerpo  legal ecuatoriano. 

Testimonios
Para Lady Zúñiga Rocha,  la tipificación del femicidio “permite dar nombre propio a esta recurrente problemática y la coloca al mismo nivel de otros delitos  a los cuales consideramos execrables”.

“Se menciona que el enfoque de género es considerado una política de Estado,. Su transversalización está presente  la planificación nacional e incluye asignación presupuestaria. Pero en el día a día, las condiciones laborales de las instituciones públicas son un obstáculo para las mujeres que  acceden a cargos de poder”. (Jessica).

“En un medio institucional en el que trabajé por varios años  hubo cambio de jefatura y el nuevo jefe decidió despedirme. Pero mi salida fue horrible. El sentado en su escritorio, me dijo que estaba despedida por  reducción de personal. Luego se acercó, me puso la mano en la pierna  y me dijo: “Si te quieres quedar depende de ti”. Temblando del miedo pero con todo respeto, le dije que si era así, mejor me iba” (Gladys).

Industria Textil. Los jefes de producción son hombres. “Había uno bien grosero que nos decía malas palabras. Nos decías “longas” ¿qué andan queriendo agarrar algún mozo?, vayan a trabajar que aquí no se les paga por eso”. Como eran amigos de los líderes de línea, no decían nada. Difícil es que vayamos donde los jefes a contarles.  Yo les contaba a veces a las doctoras del Centro de Salud. Allá subía cuando me dolía mucho la cabeza de estar oyendo tanta grosería. Por lo menos el ratito que me iba a hacer atender ya me desestresaba. Era un ambiente horrible la planta”. (Tanya).

Sistema  Financiero. Los bancos son un mercado buenísimo para vender maquillaje, joyas, bisutería. Nos endeudábamos todas porque  había que estar a la altura. Era importante la imagen en el banco. Aunque yo estudié Ingeniería Comercial, la imagen personal era tomada en cuenta para los ascensos. Conocí a dos amigas: la una se hizo  cirugía estética de la nariz  y la otra se  hizo las chichis y la nariz. Se hacen las intervenciones siempre en épocas de utilidades, era muy común”.  (Vanessa).

La violencia y discriminación en el espacio laboral

En primer lugar la violencia física es evidente, existe una regulación y un sistema punitivo tanto a nivel de políticas públicas, reglamentaciones institucionales, reacciones culturales, (grupales e individuales), que sancionan al perpetrador y protegen a la víctima. Es decir las violencias física y sexual en el espacio laboral están resguardadas en estos niveles organizativos (Estado, institución, grupo humano o individuo).

Pero la violencia simbólica, esa amenaza diaria, de constante descalificación, sutil pero permanente, la insinuación sexual que aterra, avergüenza, culpabiliza y domina  a la mujer trabajadora, que, al igual que en el mundo privado, la subordina, esta violencia y discriminación contra la mujer en el espacio laboral son estructurales.

El trabajo es un dominio de mundo masculino. Las empresas e instituciones son patriarcales se organizan con roles de género preestablecidos. Los puestos de toma de decisión son para hombres, los dirigentes sindicales son hombres, los espacios donde se toman decisiones  con los horarios y prácticas de las mujeres.

Podremos encontrar más y mejores estudiantes de medicina mujeres, pero las especialidades de “prestigio” son de hombres y los directores de hospital también lo son.  Encontramos directoras mujeres de  Recursos Humanos, pero los directores financieros son hombres.  Seguimos con profesiones para hombres y para mujeres. Y cuando se subvierte este orden  establecido, la violencia y discriminación, es directa y dura.

Si se elimina en forma sistemática, el estado de salud de la mujer  trabajadora es extremadamente difícil establecer la vinculación la violencia  y discriminación contra  la mujer en el espacio laboral. Por lo tanto es indispensable construir  un sistema integrado de información  sobre la mujer trabajadora, donde los temas de violencia y discriminación  en el espacio laboral sean desarrollados y vinculados con la salud de la mujer trabajadora.


 


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